Publicado el 10/02/2026 por Santiago Colomé Saravia

Regalos empresariales: para qué sirven y cómo elegir

Tendencia en el mundo corporativo: regalos digitales para colaboradores. ¡Ingresá y conocé las mejores opciones!

Regalo empresarial con tarjeta y presentación prolija
Regalo empresarial con tarjeta y presentación prolija

Regalos empresariales: el propósito y cómo darlos en el momento justo

Un regalo empresarial es mucho más que un gesto de cortesía dentro de una relación laboral o comercial. En contextos de intercambio, el reconocimiento o agradecimiento se convierte en una herramienta estratégica para fortalecer vínculos, transmitir cultura o reforzar la marca.


Qué son los regalos empresariales

Hacer un regalo no es “solo entregar algo” es un gesto que inicia, refuerza o repara una relación. En un ámbito empresarial o corporativo, esto se traduce en confianza, pertenencia o continuidad, se trata de regalar con propósito, con un fin que hace sentir al otro que su esfuerzo es reconocido.


Regalos como extensión de la marca empleadora / marca comercial

El regalo es un reflejo de quiénes somos y cómo queremos mostrarnos hacia los demás como empresa y como marca. Sin dudas, transmite nuestros valores, incluso cuando no se piensan estratégicamente, pues, da indicios de: cercanía, status, cuidado, bienestar, sustentabilidad. Las valoraciones positivas de pensar bien el regalo son muchas, pues, refuerzan la cultura organizacional de la empresa en momentos clave para los colaboradores, gestos que sin dudas representan la imagen que el colaborador tenga de la empresa. 


Para qué sirven: objetivos principales

Mucho se ha hablado de la importancia en fidelizar a los clientes y colaboradores con regalos, pero poco se ha hecho hincapié en cuales son los regalos ideales para estas acciones. Pues, las ocasiones sobran: cumpleaños, onboarding, ascensos, despedidas, cierres de año, o inclusive efemérides (día de la mujer, día de la madre, día del padre, día del trabajador, etc), la clave está en elegir el regalo ideal para cada una de ellas. Por ejemplo, un regalo físico para un colaborador que inicia su recorrido en la empresa —como una agenda, una lapicera o una mochila— puede resultar útil y motivador. Sin embargo, sumar a ese obsequio una experiencia, como una cena o un almuerzo, transforma el gesto en algo mucho más significativo y memorable.


Cómo elegir: presupuesto, mensaje y valor

Dentro de las empresas nos encontramos con áreas específicas que se encargan de pensar en el bienestar de nuestros colaboradores, un ejemplo claro es el área de RRHH (Recursos Humanos). Generalmente cuando estas áreas cuentan con el presupuesto destinado a regalos, lo primero que hacen es categorizarlos por objetivos ¿que queremos que transmita este agasajo?, pues, esto no se trata de un gasto operativo (arreglar la impresora de la oficina o comprar café) sino más bien es una inversión en vínculos. En este sentido, el valor simbólico supera al valor monetario.


Experiencias como regalo corporativo

Si bien, optar por elegir una experiencia como regalo para  tus clientes o colaboradores no es necesariamente excluyente al regalo físico, nosotros recomendamos como mínimo combinar ambos tipos de regalos. Es que, los regalos físicos útiles, prácticos y personalizados para el día a día laboral son un diez cuando son bien pensados, por ejemplo: un portanotebook para mantener a salvo tu principal herramienta de trabajo en la ida y vuelta a la oficina es excelente, y si sumamos a este regalo, una taza para los días de home (ambos con el logo de la empresa), son realmente un mimo.  


Ejemplos de regalos empresariales


Si nos centramos en la practicidad y eficiencia, yo elegiría sin dudas regalar experiencias con una entrega/envío digital ¿Por qué funcionan tan bien en el contexto corporativo?


Permiten programar envíos masivos, incluso con meses de anticipación, eliminan por completo la logística física (stock, traslados, demoras), llegan en tiempo y forma, sin importar la ubicación del destinatario, son una alternativa más sustentable, alineada con prácticas responsables y se adaptan fácilmente a distintos presupuestos, sin perder valor percibido.

Haciendo hincapié en el último punto, te dejamos algunos ejemplos en base a presupuesto y propuesta de experiencias:



Conclusión


Un regalo bien pensado y con sentido fortalece vínculos y hace que realmente valga la pena invertir presupuesto en ello. Cuando un regalo tiene coherencia y propósito deja de ser un gesto aislado para convertirse en una herramienta estratégica que puede ayudarte mucho en el bienestar de tu empresa.